El Govern de la Generalitat de Catalunya entrante, manifestó que había encontrado las arcas vacías, si bien no lo hizo con estas mismas palabras, sí manifestó que el Govern anterior había gastado demasiado en asuntos superfluos y de escasa importancia. Pero, pese a manifestar un presunto despilfarro, no pidió responsabilidades de clase alguna al gobierno saliente. Ello, parece ser, no era políticamente correcto, como dice el refrán, hoy por ti y mañana por mí. Y así empezaron los recortes, coincidiendo con la temporada de rebajas del Corte Inglés. ¿Qué mejor época se podía escoger para ello?
Eso sí, con todo el decoro que era de desear y para que la población los aceptase, los recortes se hicieron, únicamente, sobre los gastos más triviales y prescindibles para la sociedad. Para que nadie protestase, los recortes empezaron por la Sanidad Pública y la Enseñanza. Todo ello muy razonablemente. Por citar un solo caso, en el Hospital del Mar ya hay tres plantas cerradas por falta de presupuesto. No me puedo imaginar al personal de Urgencias, dando aire con un fuelle o un abanico, por falta de oxigeno. ¡Todo llegará!, me dijo un sanitario mientras llevaba un enfermo a cuestas por la falta de sillas de ruedas.


También manifiesta (y ahí es donde más le duele) que en el mundo digital, todos pueden filmar y colgar las imágenes en la red y que la policía no tiene que ser menos. Con ello posiblemente, en mi humilde opinión, se pudiese crear la figura del “PIPI” (Policía Internauta Paparazzi Informatizado). Al menos, si no hay manifestaciones y se ha de cambiar de oficio, siempre quedarán las bodas, los bautizos y los banquetes.

Referente a estos últimos “instrumentos”, a no ser que concurra algún interés especial para ello, yo aconsejaría al Conseller que no los adquiera, ya que la Antigua Policía Armada en tiempos de Franco, que al parecer también era una persona muy demócrata, disponía de ellos y ahora deben estar estorbando en algún viejo almacén, ya que hace años que dejaron de usarse. Por lo cual, y para sacárselos de encima, quizás se los regalen. Al menos si alguien recibe, será solamente físicamente, el bolsillo no se lo tocarán (de esto último me queda todavía un tres por ciento de duda).
Dejando aparte las ironías, todo lo expuesto me hace considerar un hecho evidente que también considera una buena parte de la ciudadanía, acabando por sacar la siguiente conclusión sobre mi persona. ¡Soy más tonto que la cerveza sin alcohol! ¡Estaba harto de tantos recortes y encima les voto para que entren en mi Ayuntamiento y me recorten todavía más y con más impunidad!
Adiós, me marcho a ver las noticias y consultarlas con la almohada para sacar nuevas conclusiones, ya volveré cuando las tenga.
Manel M.
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